Cita inevitable. Han pasado muchos años desde que el gran Freddy Mercury dejará el mundo de los mortales y dejara huérfanos a Queen y a todos sus seguidores, pero ahora en 2011 y más concretamente hoy sábado 19 de Noviembre, asistimos al evento Tributo a Queen por el artista Momo en la sala Joy Eslava, donde por una noche deleitariamos a nuestros oidos y sentidos con las grandes canciones del famoso grupo británico.
40 años de Queen, The Show Must Go On
Cuando llegamos a la sala echamos un vistazo a la expectación del público, jóvenes, adultos, personas mayores… cualquier rango de edad estaba representado en la sala para ver un espectáculo conmemorando esta pieza clave de la historia de la música moderna.
Sale al escenario Momo y a partir de aquí empieza el espectáculo. Una puesta en escena discreta pero convincente, con un cantante entregado con una camiseta interior emulando al cantante de los años noventa. El show empezó con temas realmente destacables para ir caldeando el ambiente como “Who Want To Live Forever”, “Princess Of The Universe”, “The Show Must Go On” o “We Will Rock You”.
Después de animar al público durante la primer parte del concierto, el grupo se tomó un pequeño descanso mientras que el guitarrista mantenía un poco la atención del público con un solo convincente aunque no demasiado espectacular. A partir de aquí, el público se entregó completamente a las canciones más vivas de Queen. El respetado dejó de ser un mero espectador para convertirse en parte del espectáculo casi sin oír al cantante y haciendo suyas las canciones que más hacen hervir la sangre de los fans del Queen de Freddie Mercury. “We Are The Champions”, “Don’t Stop Me Now”, “Under Pressure”… en todas ellas casi se oía más a los seguidores que a Momo.
Después de estos “Queenazos”, el grupo “amenazó” con irse, de hecho, salieron todos del escenario dando a entender que el espectáculo se había acabado dando las gracias al público. Evidentemente no era más que un truco antes de interpretar el tema realmente obligado para cerrar un evento de estas características. Señoras y señores, empieza “Bohemian Rhapsody”. La gente no paró ni un momento de remarcar cada una de las estrofas que salían de la boca del cantante hasta terminar casi afónicos, eso después de casi 36 años sólo lo consigue una canción mítica como esta.
Cuando termina esta pieza, todo el mundo sabía que el espectáculo se había acabado, terminando con el punto más alto de todo el evento. Momo ha conseguido convencernos con gestos y llamadas al público emulando al mítico Freddie, aunque no fue una noche perfecta para el que os escribe estas líneas ya que faltó mi querida Radio Gaga, pero si se acercó bastante a una noche realmente redonda.



